Preocupados acerca de los problemas de privacidad que comportan las etiquetas RFID, los investigadores de IBM han lanzado un modelo de etiqueta, denominado “clipped tag”, que permite a los consumidores deshabilitar la antena que incorpora la etiqueta de forma sencilla y mecánica.

Desde que la RFID ha entrado a formar parte de la cadena de suministro minorista, ha habido una fuerte controversia, particularmente en los EEUU, al considerar muchas asociaciones de consumidores que las etiquetas podían ser utilizadas para clasificar a los consumidores para fines de marketing o para observar su comportamiento.

Las etiquetas actuales ya pueden ser dotadas de un sistema denominado “kill command”, según se especifica en los estándares RFID de EPCglobal. Esto desactiva la etiqueta en el punto de venta, con lo que el aparato no puede ser rastreado fuera de la tienda.

Pero los investigadores de IBM consideraban que ha había diversos puntos débiles en el sistema “kill command”, incluida la posibilidad de volver a activar una etiqueta desactivada. Además, los consumidores no tienen forma de saber si la etiqueta ha vuelto a ser activada.

La respuesta de IBM es la denominada “clipped tag”, que permite a los consumidores deshabilitar la etiqueta de forma mecánica. Con ello, pueden quitar la antena de la etiqueta ellos mismos, lo que supone una diferencia notable con las etiquetas RFID actuales, en los que la antena está impresa en un delgado inlay que forma parte de una etiqueta de papel adhesivo.

Entre las opciones que los técnicos de IBM han utilizado para crear las clipped tags, está la hacer la antena de material que se pueda rascar, similar al usado en los boletos de lotería. La etiqueta RFID estaría hecha de tal forma que parte de la antena está al descubierto, con lo que el consumidor o el vendedor pueden deshabilitar la antena con sólo rascarla.

Otra posibilidad sería la antena perforada, que está conectada a la etiqueta mediante material perforado, de forma similar a la manera que los sellos están enlazados. Así, el usuario puede arrancar la antena con sus manos o unas tijeras.

IBM todavía no tiene claro cómo sacará beneficio del invento. Sus responsables han afirmado que no tienen planeado convertirse en fabricantes de etiquetas RFID, aunque no descartan asociarse con fabricantes de este tipo de productos. Eso sí, la compañía continuara integrando servicios y middleware RFID en aplicaciones empresariales y mercados verticales.

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